Autor

Dr. Rodolfo J. Garza G.
Pediatría General
Módulo de Atención Pediátrica
Hidalgo #2028-A pte.
Colonia Obispado
Monterrey, N.L., México
C.P. 64060

Teléfono
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Vacuna contra sarampión, rubeola y paperas 



I. NOMBRE COMERCIAL Y GENERICO

(vacuna de virus vivos contra sarampión,
parotiditis y rubéola, MSD)

II. FORMULA FARMACEUTICA Y FORMULACION
Solución inyectable:
Vacuna de virus vivos para inmunizar contra el sarampión, la parotiditis - paperas y la rubéola.


III. INDICACIONES TERAPEUTICAS
Está indicado para inmunizar simultáneamente contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola a personas de 15 meses de edad o mayores. Se recomienda administrar una segunda dosis de la vacuna monovalente contra el sarampión (véase REVACUNACION).
En los niños menores de 15 meses puede faltar la respuesta al componente de sarampión de la vacuna, debido a la presencia en su circulación de anticuerpos residuales de origen materno contra el sarampión; cuanto más joven sea el niño, menor será la probabilidad de obtener la respuesta inmunológica. En grupos de población geográficamente aislados o relativamente inaccesibles a los que es difícil que lleguen los programas de inmunización, y en aquéllos en los que muchos de los niños menores de 15 meses pueden contraer el sarampión natural, puede ser conveniente administrar la vacuna a los menores de esa edad. Los niños vacunados en esas condiciones antes de los 12 meses de edad deben ser revacunados cuando ya tengan más de 15 meses. La mayor parte de los niños de 12 a 14 meses de edad responden bien a la vacuna, pero puede ser necesaria una dosis de refuerzo al empezar a ir a la escuela o más adelante para evitar brotes de la enfermedad en ellos. Hay algunos indicios que sugieren que los niños vacunados antes de cumplir un año pueden no desarrollar concentraciones sostenidas de anticuerpos cuando son revacunados posteriormente. La ventaja de la protección temprana debe ser comparada con la posibilidad de una falta de respuesta adecuada a la revacunación.
Se debe aplicar la vacuna de virus vivos atenuados contra la rubéola a los hijos no inmunizados de las mujeres susceptibles actualmente embarazadas, para reducir las probabilidades de que esos niños contraigan la rubéola natural y la transmitan a sus madres embarazadas.
Si no están inmunes, las personas que viajan al extranjero pueden contraer sarampión, parotiditis o rubéola e importar estas enfermedades a su país. Por lo tanto, antes de un viaje internacional las personas susceptibles a una o más de esas enfermedades pueden recibir una vacuna de un solo antígeno (contra el sarampión, la parotiditis o la rubéola) o una vacuna combinada, según sea apropiado. En las personas que probablemente son susceptibles a las tres enfermedades es preferible emplear La vacuna, y si no se tiene vacuna simple contra el sarampión se debe aplicar a los viajeros La vacuna sea cual sea su estado inmunológico respecto a la parotiditis o la rubéola.

MUJERES ADOLESCENTES O ADULTAS NO EMBARAZADAS
Está indicado inmunizar con vacuna de virus vivos atenuados contra la rubéola a las mujeres adolescentes y a las adultas en edad de tener hijos que sean susceptibles a la enfermedad y no estén embarazadas, tomando ciertas precauciones (véase más adelante y bajo VI. PRECAUCIONES). La vacunación de las mujeres susceptibles que ya han pasado de la pubertad las protege de contraer la rubéola posteriormente durante un embarazo, lo cual, a su vez, evita la infección del feto y las consiguientes alteraciones congénitas debidas a la rubéola.

Se ha de advertir a las mujeres en edad de tener hijos que no deben embarazarse en los tres meses siguientes a la vacunación, y se les deben explicar la razones de esta precaución.*
Se recomienda determinar la susceptibilidad a la rubéola mediante pruebas serológicas antes de la vacunación.** Si la paciente es inmune (título de anticuerpos específicos contra la rubéola de 1:8 o mayor en la prueba de inhibición de la hemaglutinación), la vacunación es innecesaria. La frecuencia de malformaciones congénitas entre todos los recién nacidos vivos es de hasta 7%, por lo que su fortuita aparición después de haber administrado la vacuna durante el embarazo podría conducir a interpretaciones erróneas acerca de la causa, particularmente si se desconoce el estado inmunológico de la paciente respecto a la rubéola antes de la vacunación.
Se debe advertir a las pacientes que ya han pasado de la pubertad que es frecuente la aparición de artralgias y/o artritis, generalmente autolimitadas, dos a cuatro semanas después de la vacunación (véase VII. REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS).

PUERPERAS
En muchos casos ha resultado conveniente vacunar a mujeres susceptibles a la rubéola durante el puerperio (véase VI. PRECAUCIONES, Madres lactantes).

REVACUNACION
Se debe revacunar a los 15 meses de edad a los niños que fueron vacunados por primera vez antes de los 12 meses.
Varias autoridades sobre vacunas del gobierno de Estados Unidos, la American Academy of Pediatrics (AAP) y el Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) han recomendado guías para la revacunación sistemática contra el sarampión y para ayudar a controlar+ los brotes de esta enfermedad.

X. DOSIS Y VIA DE ADMINISTRACION
PARA ADMINISTRACION SUBCUTANEA.
No se inyecte por vía intravenosa.
La dosis de la vacuna es la misma para todas las personas. Inyéctese por vía subcutánea el volumen total del frasco de una sola dosis (0.5 ml aproximadamente) de la vacuna reconstituida, de preferencia en la región deltoidea. No se administre inmunoglobulina al mismo tiempo que M-M-R®II.
Durante su transporte, la vacuna debe ser conservada a una temperatura de 10°C o menos para que su potencia no sufra ninguna disminución.
Antes de la reconstitución, consérvese La vacuna entre 2° y 8°C. Protéjase de la luz.
PRECAUCION: Para cada inyección y para reconstituir la vacuna se debe emplear una jeringa estéril y libre de conservadores, antisépticos y detergentes, pues estas substancias pueden inactivar los virus vivos de la vacuna. Se recomienda emplear una aguja de calibre 25 y 16 mm de longitud.
Para reconstituir la vacuna, úsese únicamente el diluente proporcionado con ella, pues éste no contiene conservadores ni otras substancias antivirales que pudieran inactivarla.

Aspírese todo el contenido del frasco de diluente con la jeringa que se va a usar para la reconstitución, inyéctese en el frasco de vacuna liofilizada, y agítese éste para que la mezcla sea completa. Vuélvase a aspirar todo el contenido con la jeringa, e inyéctese por vía subcutánea el volumen total de vacuna reconstituida.
Es importante usar una jeringa y una aguja estériles distintas para cada paciente, para evitar la transmisión de la hepatitis B y de otros agentes infecciosos de una persona a otra.
Los medicamentos para uso parenteral deben ser examinados visualmente antes de administrarlos, en busca de partículas o cambios de coloración. Una vez reconstituido, La vacuna es de color amarillo claro.


XI. SOBREDOSIFICACION O INGESTA ACCIDENTAL (ANTIDOTOS)
No se tienen experiencias y/o reportes de casos de sobredosificación.