Dr. Rodolfo J. Garza G.
Pediatría General
Módulo de Atención Pediátrica
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I. NOMBRE COMERCIAL Y GENERICO
(vacuna de virus vivos contra sarampión,
parotiditis y rubéola, MSD)
II. FORMULA FARMACEUTICA Y FORMULACION
Solución inyectable:
Vacuna de virus vivos para inmunizar contra el sarampión, la
parotiditis - paperas y la rubéola.
III. INDICACIONES TERAPEUTICAS
Está indicado para inmunizar simultáneamente contra el
sarampión, la parotiditis y la rubéola a personas de 15 meses de
edad o mayores. Se recomienda administrar una segunda dosis de
la vacuna monovalente contra el sarampión (véase
REVACUNACION).
En los niños menores de 15 meses puede faltar la respuesta al
componente de sarampión de la vacuna, debido a la presencia en su
circulación de anticuerpos residuales de origen materno contra el
sarampión; cuanto más joven sea el niño, menor será la probabilidad
de obtener la respuesta inmunológica. En grupos de población
geográficamente aislados o relativamente inaccesibles a los que es
difícil que lleguen los programas de inmunización, y en aquéllos en
los que muchos de los niños menores de 15 meses pueden contraer el
sarampión natural, puede ser conveniente administrar la vacuna a los
menores de esa edad. Los niños vacunados en esas condiciones antes
de los 12 meses de edad deben ser revacunados cuando ya tengan más
de 15 meses. La mayor parte de los niños de 12 a 14 meses de edad
responden bien a la vacuna, pero puede ser necesaria una dosis de
refuerzo al empezar a ir a la escuela o más adelante para evitar
brotes de la enfermedad en ellos. Hay algunos indicios que sugieren
que los niños vacunados antes de cumplir un año pueden no
desarrollar concentraciones sostenidas de anticuerpos cuando son
revacunados posteriormente. La ventaja de la protección temprana
debe ser comparada con la posibilidad de una falta de respuesta
adecuada a la revacunación.
Se debe aplicar la vacuna de virus vivos atenuados contra la rubéola
a los hijos no inmunizados de las mujeres susceptibles actualmente
embarazadas, para reducir las probabilidades de que esos niños
contraigan la rubéola natural y la transmitan a sus madres
embarazadas.
Si no están inmunes, las personas que viajan al extranjero pueden
contraer sarampión, parotiditis o rubéola e importar estas
enfermedades a su país. Por lo tanto, antes de un viaje
internacional las personas susceptibles a una o más de esas
enfermedades pueden recibir una vacuna de un solo antígeno (contra
el sarampión, la parotiditis o la rubéola) o una vacuna combinada,
según sea apropiado. En las personas que probablemente son
susceptibles a las tres enfermedades es preferible emplear La vacuna,
y si no se tiene vacuna simple contra el sarampión se debe aplicar a
los viajeros La vacuna sea cual sea su estado inmunológico respecto
a la parotiditis o la rubéola.
MUJERES ADOLESCENTES O ADULTAS NO EMBARAZADAS
Está indicado inmunizar con vacuna de virus vivos atenuados contra
la rubéola a las mujeres adolescentes y a las adultas en edad de
tener hijos que sean susceptibles a la enfermedad y no estén
embarazadas, tomando ciertas precauciones (véase más adelante y bajo
VI. PRECAUCIONES). La vacunación de las mujeres susceptibles que ya
han pasado de la pubertad las protege de contraer la rubéola
posteriormente durante un embarazo, lo cual, a su vez, evita la
infección del feto y las consiguientes alteraciones congénitas
debidas a la rubéola.
Se ha de advertir a las mujeres en edad de tener hijos que no deben
embarazarse en los tres meses siguientes a la vacunación, y se les
deben explicar la razones de esta precaución.*
Se recomienda determinar la susceptibilidad a la rubéola mediante
pruebas serológicas antes de la vacunación.** Si la paciente es
inmune (título de anticuerpos específicos contra la rubéola de 1:8 o
mayor en la prueba de inhibición de la hemaglutinación), la
vacunación es innecesaria. La frecuencia de malformaciones
congénitas entre todos los recién nacidos vivos es de hasta 7%, por
lo que su fortuita aparición después de haber administrado la vacuna
durante el embarazo podría conducir a interpretaciones erróneas
acerca de la causa, particularmente si se desconoce el estado
inmunológico de la paciente respecto a la rubéola antes de la
vacunación.
Se debe advertir a las pacientes que ya han pasado de la pubertad
que es frecuente la aparición de artralgias y/o artritis,
generalmente autolimitadas, dos a cuatro semanas después de la
vacunación (véase VII. REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS).
PUERPERAS
En muchos casos ha resultado conveniente vacunar a mujeres
susceptibles a la rubéola durante el puerperio (véase VI.
PRECAUCIONES, Madres lactantes).
REVACUNACION
Se debe revacunar a los 15 meses de edad a los niños que fueron
vacunados por primera vez antes de los 12 meses.
Varias autoridades sobre vacunas del gobierno de Estados Unidos, la
American Academy of Pediatrics (AAP) y el Comité Consultivo sobre
Prácticas de Inmunización (ACIP) han recomendado guías para la
revacunación sistemática contra el sarampión y para ayudar a
controlar+ los brotes de esta enfermedad.
X. DOSIS Y VIA DE ADMINISTRACION
PARA ADMINISTRACION SUBCUTANEA.
No se inyecte por vía intravenosa.
La dosis de la vacuna es la misma para todas las personas. Inyéctese
por vía subcutánea el volumen total del frasco de una sola dosis
(0.5 ml aproximadamente) de la vacuna reconstituida, de preferencia
en la región deltoidea. No se administre inmunoglobulina al mismo
tiempo que M-M-R®II.
Durante su transporte, la vacuna debe ser conservada a una
temperatura de 10°C o menos para que su potencia no sufra ninguna
disminución.
Antes de la reconstitución, consérvese La vacuna entre 2° y 8°C.
Protéjase de la luz.
PRECAUCION: Para cada inyección y para reconstituir la vacuna se
debe emplear una jeringa estéril y libre de conservadores,
antisépticos y detergentes, pues estas substancias pueden inactivar
los virus vivos de la vacuna. Se recomienda emplear una aguja de
calibre 25 y 16 mm de longitud.
Para reconstituir la vacuna, úsese únicamente el diluente
proporcionado con ella, pues éste no contiene conservadores ni otras
substancias antivirales que pudieran inactivarla.
Aspírese todo el contenido del frasco de diluente con la jeringa que
se va a usar para la reconstitución, inyéctese en el frasco de
vacuna liofilizada, y agítese éste para que la mezcla sea completa.
Vuélvase a aspirar todo el contenido con la jeringa, e inyéctese por
vía subcutánea el volumen total de vacuna reconstituida.
Es importante usar una jeringa y una aguja estériles distintas para
cada paciente, para evitar la transmisión de la hepatitis B y de
otros agentes infecciosos de una persona a otra.
Los medicamentos para uso parenteral deben ser examinados
visualmente antes de administrarlos, en busca de partículas o
cambios de coloración. Una vez reconstituido, La vacuna es de color
amarillo claro.
XI. SOBREDOSIFICACION O INGESTA ACCIDENTAL (ANTIDOTOS)
No se tienen experiencias y/o reportes de casos de sobredosificación.